Dos mongoles medievales revelan que ningún método de corrección de ADN antiguo es perfecto.
Este estudio compara dos individuos medievales de Mongolia, ORT15 y ORT16, del yacimiento de Oortsog Ovoo (siglos XIII-XIV). Se secuenció su genoma completo a partir del hueso petroso, usando librerías con y sin tratamiento UDG. Se probaron tres métodos para corregir el daño del ADN antiguo: recorte terminal, reescalado de calidad de mapDamage2 y enmascaramiento de SNPs con bamRefine. Los resultados muestran que ningún método funciona mejor en todas las medidas, y que la evidencia genética apoya una relación padre-hijo entre ambos.
Solo dos individuos, ORT15 y ORT16, del mismo yacimiento y periodo. Ambos comparten el mismo linaje mitocondrial D4o1, lo que sugiere un vínculo materno directo. No hay datos de cromosoma Y resueltos, así que no se puede inferir el linaje paterno. La muestra es muy pequeña, pero el diseño experimental con librerías pareadas aporta valor metodológico.
Para quienes estudian ADN antiguo, este trabajo recuerda que los resultados de parentesco y ascendencia dependen del método de corrección elegido. No hay una solución universal; conviene comparar enfoques y ser cauto con muestras pequeñas como esta.