ADN antiguo revela parentesco matrilineal en Çatalhöyük neolítico.
Un estudio analizó ADN de 131 individuos de Çatalhöyük (8000-5800 a.C.). Los patrones de parentesco cambiaron con el tiempo, pero las personas de una misma casa o casas cercanas estaban unidas principalmente por línea materna. En una muestra geográfica más amplia, se observó difusión de prácticas culturales sin mezcla genética.
En la base de datos hay 3 muestras de este yacimiento con linajes paternos resueltos: R-L20, J-Y29696 y J-L255. Solo se registra un linaje materno, U3b2. Estos datos limitados no permiten generalizar, pero confirman la presencia de diversidad paterna y una posible señal materna en la muestra.
Para los aficionados, este estudio muestra que el parentesco neolítico podía organizarse por línea materna, y que las prácticas culturales se expandían sin necesariamente implicar migración genética. Es un ejemplo de cómo el ADN antiguo ilumina estructuras sociales pasadas.