Dos individuos medievales enterrados en el dolmen de Menga revelan linajes R y ADN mitocondrial V y N.
El dolmen de Menga, construido en el Neolítico, fue reutilizado siglos después. Se analizó el ADN de dos personas enterradas en su atrio entre los siglos VIII y XI d.C. Ambas eran hombres, según los linajes paternos obtenidos: uno pertenecía al haplogrupo R-A228 y el otro a R-BY3209. Sus linajes maternos fueron V y N. Esto muestra que el monumento tuvo una larga biografía y acogió enterramientos de la Alta Edad Media.
Solo se analizaron dos muestras, ambas con ADN de cromosoma Y resuelto. No hay datos de autosomas ni de cultura asociada. Los haplogrupos Y (R-A228 y R-BY3209) y mitocondriales (V y N) indican diversidad genética en estos enterramientos medievales, pero el tamaño muestral es muy pequeño para generalizar.
Para los aficionados a la genética, este caso muestra cómo un monumento neolítico fue reutilizado en época medieval. Los linajes R y los mitocondriales V y N aportan pistas sobre la ascendencia de quienes enterraron allí, aunque con solo dos individuos no se pueden sacar conclusiones amplias.
| Muestra | Y-DNA | mtDNA | Cultura / Período |
|---|---|---|---|
| MS4-library_M40 | R-BY3209 | N | · the 8th to 11th centuries CE |
| S20609 | R-A228 | V | · the 8th to 11th centuries CE |